Presentación del cuarto número de Lente titiritero el pasado 31 de julio en el espacio JPM

p4 (2)

La exquisitez como norma
Por: Fernando León Jacomino
Fotos: Sonia Teresa Almaguer

Hace poco más de un mes compartía labores de jurado en El Anaquel, invitado por Ulises Rodríguez Febles y la Casa de la Memoria Escénica, cuando el joven fotógrafo Julio César García Martínez expuso los pormenores de un nuevo proyecto suyo, denominado Lente titiritero. Ya había escuchado hablar del tema e incluso había manoseado deprisa la tira de cartulina de su segundo número, llamativo por la calidad de la impresión, la inteligente división en secciones, y la coherencia y el diálogo que se establece entre las imágenes que lo integran. Concebido desde Matanzas pero abierto a Cuba y el mundo, este empeño viene a suplir una carencia que atañe a campos disímiles e interrelacionados como el teatro, las artes visuales y el ámbito de lo estrictamente editorial; de modo que esa interdisciplinariedad y su prolongación efectiva en el tiempo amenazan con convertirse en el más novedoso aporte de la naciente publicación, sin desconocer el valor documental implícito de cada una de sus secciones y la vocación integradora del equipo editorial, interesado en registrar cuanto suceso afín y atendible se produzca en cualquier lugar de Cuba.

English…

Esta cuarta entrega, dedicada al modo peculiar con que cada artista aborda la fotografía de teatro de títeres, incluye testimonios de la interacción entre el Movimiento de Payasos Terapéuticos de La Colmenita y varios niños pacientes del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología. Las imágenes seleccionadas, que ocupan la sección Último Disparo, fueron hechas por Luis Enrique Jaque, como resultado del Taller Haciendo cine en el hospital, desarrollado por este grupo de artistas jóvenes y su vocación irrefrenable de meter el zapatón de payaso “con una semilla escondida en el tacón” allí “donde la tristeza se distrae y muestra una grieta”, según reza en su manifiesto fundacional.

La sección Negativo Salvado se abre al artista matancero Ramón Pacheco Salazar, quien nos regala dos imágenes colectivas, en blanco y negro, de Romance del papalote que quiso llegar a la luna, espectáculo de René Fernández estrenado en 1990. Artista de envidiable versatilidad y maestro de muchos de sus jóvenes colegas, Pacheco es reconocido sobre todo por su relación orgánica, durante casi 30 años, con el movimiento teatral matancero y por sus habituales colaboraciones para el semanario local Girón.

Revelado Nacional, por su parte, ofrece espacio a la fotógrafa Sonia Teresa Almaguer, que documenta las puestas en escena Titiritero, de Teatro del Puerto y My Valentine, del santiaguero Proyecto La Chimenea, integrado por estudiantes del Instituto Superior de Arte. Sonia es también la invitada de la sección Abriendo Obturador, a la que aporta un testimonio escrito sobre su participación en la holguinera Fiesta del Títere, ilustrado con imágenes suyas de algunos de los espectáculos participantes.

En su mirada hacia otros contextos mediante el Zoom Internacional, la revista abre las puertas de El gran circo, pieza dirigida por Ariel Bufano para el Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín, de Buenos Aires. Títeres enormes, con uno o varios animadores, en franco contraste con la composición general del número, aparecen magistralmente registrados por el lente de Carlos Furman, fotógrafo argentino nacido en 1960 y actual director de arte de la revista Teatro, que edita el Complejo Teatral de Buenos Aires. Entre sus ensayos fotográficos figuran Feliz viaje (2000), Escenarios (2003), y ¡Que revienten los artistas!, conjunto de imágenes sobre Tadeusz Kantor y su compañía, que el artista porteño registró durante el paso del director polaco por Buenos Aires, en los años 80.

Todo este concierto de imágenes nos llega presidido por una instantánea de la Compañía de Marionetas Hilos mágicos, tomada por el propio Julio César García y complemento ideal para la enorme gama de técnicas de fabricación y manipulación que abarca, en general, el boletín y en particular esta cuarta entrega.

En aquella edición de El Anaquel, evento científico de las artes escénicas en Matanzas, este boletín de todos se alzó con uno de los premios principales; merecidísimo reconocimiento a una publicación que ha escogido la exquisitez como norma, y la investigación de eventos y procesos creativos de las artes escénicas como brújula para la actualización y el enriquecimiento de su catálogo y, con ello, del panorama audiovisual del títere entre nosotros.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s